Récords de velocidad, movilidad sostenible, comodidad y ahorro de tiempo, son solo algunos de los beneficios que brindan los trenes del futuro.
Ahora que la industria del ferrocarril está más viva que nunca, vale la pena preguntarse: ¿Cómo serán los trenes del futuro? Y esta pregunta puede contestarse sobretodo, porque el futuro ya está aquí.
Muchos países cuentan con importantes proyectos ferroviarios que son pieza clave en importación y exportación de mercancías. Muchas ciudades también tienen al tren como base de su transporte de pasajeros público y privado. Y aquellos que se han quedado atrás, ya están en el camino para implementar una red ferroviaria, al caer en cuenta de que es la mejor alternativa por el lado que se mire.
¿Cuáles son las ventajas de los trenes del futuro? Sus beneficios sobrepasan por mucho a los del automóvil o el avión. La comodidad, rapidez y el mínimo impacto al medio ambiente, vuelven al ferrocarril la opción ideal para movilidad en cortas y largas distancias.
Trenes del futuro como transporte sostenible
Si se habla del transporte ferroviario en el presente, hay una cantidad considerable de ferrocarriles funcionando como híbridos; esto quiere decir que se mueven con electricidad, pero también con diésel. Un híbrido reduce la emisión de óxidos de nitrógeno en un 60%, comparado con un tren convencional. Aunque a nivel global la mayoría de las locomotoras aún son autopropulsadas, los híbridos van abriéndose paso como la alternativa sostenible.
¿Y qué se está preparando para los trenes del futuro? La idea es que a mediano plazo, estén operando maquinarias 100% eléctricas. Años atrás se han puesto en marcha algunas pruebas en Japón y en Reino Unido, utilizando prototipos alimentados por baterías. Lo que tienen en contra estas primeras versiones, es el peso de las baterías; por ello se estudia también la posibilidad de trenes trimodales, que conecten batería, pantógrafo y un motor diésel.

El funcionamiento del ferrocarril con hidrógeno se ha implementado en Países Bajos y en Alemania, siendo este último país pionero en operar para pasajeros. Otros más en la Unión Europea han seguido el ejemplo o se encuentran valorando hacerlo en los años siguientes.
Trenes del futuro: trayectos cada vez más cortos
Pero, ¿qué ventajas brinda el ferrocarril al competir con los viajes en avión?
- Comodidad: Por lo regular los asientos y pasillos en un avión son bastante estrechos, a menos que viajes en primera clase. Esto cambia en los trenes de pasajeros, donde se puede caminar, hay más espacio personal, e incluso se cuenta con cafeterías o bares a bordo.
- Conexión en todo momento: ¿Quién no ha sufrido durante un vuelo porque necesita estar conectado al teléfono? Ya sea por trabajo o para mensajear y entretenerse, tener conexión a internet ayuda a hacer el viaje más ameno o productivo. Los trenes del futuro ─y los del presente─ tienen wifi asegurado durante todo el trayecto.
- Accesibilidad: Para una persona con discapacidad o limitación de movilidad, es mucho más fácil abordar un tren a tener que hacer todo el recorrido en el aeropuerto para llegar al avión. También el viaje será más cómodo por los espacios.
- Ahorro de tiempo: Para finalizar, lo que se mencionó al inicio de este apartado como principal beneficio: reducir tiempos. El viaje en avión puede ser muy abrumador porque se debe llegar con dos o incluso tres horas de anticipación (además de que a veces, hay largos retrasos). El tren es menos susceptible a estos cambios y solo se necesita llegar a la estación unos minutos antes.
El tren de alta velocidad
Después vienen también ideas aún más ambiciosas, como la de Elon Musk de crear el llamado Hyperloop. Este proyecto es definido por el propio fundador de Tesla y SpaceX, como una combinación entre el concorde, un cañón de riel y el hockey de aire. Su propósito sería recorrer los 616 kilómetros que separan a Los Ángeles de San Francisco en solo treinta minutos.
Este proyecto sería el verdadero reto para los trenes del futuro y aunque hasta ahora parece imposible, en la actualidad hay al menos siete empresas colaborando para desarrollarlo. Esto quiere decir que, si bien el hyperloop puede ser una idea demasiado descabellada, nuevas tecnologías y sistemas seguirán apareciendo para hacer viajes cada vez más breves en largas distancias.
Sin duda la industria ferroviaria está viviendo una transformación increíble y seguro en unos años veremos propuestas de trenes del futuro aún más rápidos y sostenibles. ¿Te gustaría viajar en un tren que va a 600 kilómetros por hora o más? ¡Déjanos tus comentarios!
